El 3er foro “Mirada budista sobre la educación y la juventud”

18 agosto 2018 | Las crónicas del Instituto

Día 1: ¿Libre o responsable? ¿Y si fueran los dos?

No suele pasar a menudo que, entre el centenar de personas reunidas en el Instituto, contemos más de cuarenta niños, adolescentes y jóvenes adultos. En efecto, es el objetivo de los foros de educación: hacer que las generaciones se rencuentren y a través de intercambios abiertos, cultivar una comprensión mutua.

Este año, el tema a profundizar juntos, que viene de los intercambios del foro del año pasado, se formula de esta manera: ¿Libre o responsable? ¿Y si fueran los dos? Jigme Rimpoché lo anuncia desde el principio, son dos temas esenciales. Y como habitualmente, para dar inicio a un proceso de reflexión, da los elementos que serán el material del primer día. Y aquí tenemos el resumen:

El punto de partida consiste en entender que la vida es importante y preciosa, y que esto nos da ganas de triunfarla. Se trata por tanto de mirar lo que lleva al éxito y lo que lleva al fracaso, dicho de otra manera, tomar conciencia de las causas y los efectos sobre base de situaciones concretas. El objetivo de este proceso es el de convertirse en un buen humano. Para realizar esto, necesitamos una mente clara, desprovista de confusión. Con el fin de ganar en claridad nos hace falta educarnos, base para una mejor comprensión, esta educación ha de estar apoyada por una motivación justa. Por esta aproximación, la responsabilidad toma otro sentido. Para llevar a cabo este proceso, hacen falta dos herramientas: la comunicación con capacidad de escucha y una reflexión bien llevada, y el conjunto genera entonces, costumbres fértiles. Y al final, para que la dirección justa se pueda mantener, se trata de cultivar el apoyo mutuo.
A fin de cuentas, la manera de comunicar nos da la comprensión y una forma de libertad toma lugar, ya que la responsabilidad ya no es un estrés. Para comunicar, se trata de no bloquearse y de preservar una adaptabilidad: cada uno tiene su visión de las cosas, pero si somos conscientes del salto entre generaciones, las condiciones están ahí para abrir al relax y a la libertad.

Claro, cada frase suscita comentarios y preguntas. Es por lo que, por la tarde, grupos formados por edades (niños, adolescentes y adultos) han trabajado, cada uno dentro de sus posibilidades y a su manera para clarificar estas nociones y ponerlas en relación con la responsabilidad.

Seguido por una “exploración meditativa”, todos juntos, de 7 a 77 años: tras haber trabajado los conceptos, era necesario consagrar un tiempo a posarse y a observar nuestro funcionamiento. Alternancia entre sesiones de meditación y de discusiones con el fin de comprender cómo funciona la mente.

El día acaba con talleres, con una selección de ejercicios de puesta en relación y de comunicación con el fin de experimentar del interior los intercambios que se dan durante el día.

 

Día 2: el proceso educativo

Hoy, lama Jigme Rimpoché rencuentra los dos grupos separados para responder a sus preguntas: los menores de 18 años y los mayores de 18 años. Los más jóvenes hacen preguntas precisas sobre el budismo: ¿Qué es el karma? ¿Es usted budista por la familia o por propia elección? ¿Y la rencarnación? Los adultos han querido clarificar el intercambio de la víspera: ¿Qué es triunfar en la vida? ¿Qué es ser una buena persona? ¿Cómo no dejarse llevar por nuestros juicios? ¿Qué quiere decir cuando habla de manipulación?

De nuevo las respuestas de Rimpoché son útiles como material de reflexión para los tres talleres de la tarde (niños, adolescentes y adultos). Los niños ponen en obra la idea de responsabilidad por medio de juegos. Los adolescentes intercambian sobre el sentido de la responsabilidad y de la libertad en sus familias. Los adultos retoman las instrucciones de la mañana con el fin de profundizar la comprensión, sabiendo que se han dado consejos muy concretos sobre la manera de hacer con los niños.

Un ejemplo de pista de reflexión sobre lo que significa triunfar en la vida. Extracto: « Una vida de éxito supone reunir ciertas condiciones y ponerlas en obra, bien sea en la vida de familia, en el dominio político, la vida espiritual, en tanto que agricultor, técnico u otra; este enfoque cubre todas las áreas. Sea cual sea la dirección que elijamos, necesitamos conocer bien las cosas. Además, nos hace falta definir el objetivo y adoptar una visión que dé una dirección justa a este conocimiento. Se trata igualmente de adoptar una ética que apoya las capacidades de un individuo que se compromete en la vida con el fin de no tomar direcciones equivocadas. Estas son las buenas condiciones que garantizan el camino de la vida. »

Rimpoché añade que el punto de partida de los padres es el de ser conscientes de sus propios estados mentales y de cultivar la motivación justa. La educación es el rencuentro entre la claridad de la mente y la adaptabilidad de los padres con las capacidades de los niños. Esto pide mucha comunicación. El proceso educativo no es fácil, insiste Rimpoché, es un proceso a largo plazo que se juega cada día. Pero con los puntos de referencia pertinentes y los recursos tanto exteriores como interiores, nos conduce a un resultado de apoyo y de ayuda para todos (puede encontrar más información en www.institut.dhagpo.org/es/educacion-y-juventud/)

Hemos acabado el día con una nueva exploración meditativa y con talleres que permiten vivir del interior el meollo de la comunicación.

 

Día 3: los rencuentros entre generaciones como recurso

Ayer, una de las partes preguntaba qué es lo que pasa en los talleres de los niños y de los adolescentes. Para responder a esta petición, empezamos el día por una presentación de cada actividad por grupos. Olivier y Barbara, los animadores de los niños, presentan la dinámica que han puesto en marcha y proponen a los niños completar esta presentación con lo que ellos han experimentado. Emmanuelle hace lo mismo con los adolescentes. Solo queda presentar los intercambios entre los adultos a los más jóvenes. ¡No es fácil! Para sorpresa de todos, cinco participantes habían preparado dos síntesis: una situación familiar en la que la comunicación entre padres y niños no funciona y la misma situación con una comunicación más creativa. Con muchas risas, han podido posar los temas que nos han movilizado (ver el resumen del primer día más arriba) de manera comprensible para todos.

Un último ejercicio reúne a todas las generaciones alrededor de una reflexión por grupos pequeños a partir de una pregunta espinosa: ¿los padres deben de hablar de sus problemas a los niños? A fin de cuentas, los adultos están sorprendidos de la claridad de las proposiciones de los niños: claro que hay que hablar de ellos, pero progresivamente y en función de la edad.

Cierra el foro una sesión de preguntas y respuestas abiertas con Jigme Rimpoché. Al final le preguntamos si hay una conclusión a dar. Nos responde: “Hemos hablado mucho sobre la relación de padres/hijos y de los obstáculos que podemos encontrarnos. No es fácil y esto solicita hablar mucho entre generaciones. Espero que los niños continúen haciéndose preguntas. Cuidar del niño es cuidar de los padres que serán en un futuro. Esto inscribe a la educación en un proceso de transmisión. No hay milagros, esto no puede darse de la noche a la mañana, es algo progresivo. Lo que pongamos en obra hoy, será benéfico para todos en el futuro”.

Le 3ᵉ forum éducation « Regard bouddhiste sur l’éducation et la jeunesse »

Puntso, responsable del programa de Dhagpo